El poder de los pensamientos y de las palabras.

Yo uso la palabra “poder” porque es realmente potente lo que se puede lograr solo con pensamientos o con palabras expresadas. Me gustaría saber, ¿te has dado cuenta de lo que logras diciendo “gracias”?

¿Alguna vez le has dicho te odio a alguien? ¿Has dicho te amo? O ¿te lo han dicho a ti? ¿Cómo resuenan dentro de ti cada una de estas palabras en esos momentos? Si te permites sentirlo te darás cuenta del efecto real de cada uno de las palabras que te dicen y que te dices a ti mismo.

Recuerda el daño o la bendición que puedes hacer con una sola palabra. Si la dices es difícil retirarla; y, por lo tanto, tienes que saber y aceptar todas las consecuencias que van con ella. Por eso siempre es mejor pensar y reflexionar bien antes de decir algo y no arrepentirte y terminar hiriendo a alguien por el simple impulso de hablar desde la rabia o desde el miedo.

Exactamente esto pasa cuando nos hablamos a nosotros mismos. Esto quiere decir que todo lo que pensamos y nos decimos tiene consecuencias importantes en nosotros. Si te dices que estás gordo o por el contrario te dices lo guapa que estás, tu día y tu ánimo serán totalmente opuestos por el simple hecho de haber tenido un pensamiento sano y cuidadoso contigo.

Puedes hacer la prueba, tomando conciencia….

Si un día te levantas y te dices puras cosas feas, todas las quejas que tienes de ti mismo, lo que no te gusta de tu forma de ser ni de tu físico… puedes aprovechar esa situación para tomar conciencia de como vives ese momento en el que te estás hablando así de feo a ti mismo y cuéntame que tal te va en el resto de tu día, en tu trabajo y en tus relaciones.

Al día siguiente has todo lo contrario, piensa en todas las cosas que te gustan de ti (si no encuentras ninguna, piensa en lo que te diría la persona que más te ama en este mundo) y has el mismo ejercicio, y siente como va ese día….

¿Notaste alguna diferencia? ¿Esos pensamientos que parecen algo tan pequeño han tenido consecuencias en el resto de tus ámbitos como el trabajo o tus relaciones? Estoy segura que sí, ya que de ellos depende nuestro ánimo general.

Hay unos experimentos muy interesantes que me gustaría recalcar aquí y son los de Masaru Emoto. El nos demuestra en su experimento con agua, el poder que tienen las palabras y como afectan éstas a la estructura y las moléculas del agua. Otorgándole palabra, positiva o negativa como por ejemplo, amor y odio, se ve como los cristales del agua toman formas totalmente distintas. Te recomiendo que lo veas, este es uno de los enlaces donde puedes encontrar un video suyo: https://www.youtube.com/watch?v=01gYfRr4boI

Nuestro cuerpo que está mayoritariamente compuesto de agua tiene una reacción según lo que le decimos. El punto esencial de las teorías de Emoto consiste en que “El pensamiento humano, las palabras, la música, las etiquetas en los envases, influyen sobre el agua y ésta cambia a mejor. Si el agua lo hace, nosotros que somos 70-80% agua deberíamos comportarnos igual.” Así que recuerda, piensa cosas bonitas de ti, porque tu cuerpo lo recibe y se convierte en lo que le dices que es.

Para terminar quiero dejarte ejemplo de unas afirmaciones que puedes usar en tu día a día. Recuerda que el cerebro se puede reprogramar, y al cambiarle las creencias automáticas que tiene, vas creando nuevas conexiones neuronales que se verán favorecidas en tu día a día.

“Yo conozco y asumo el poder de las palabras”

“Me amo como soy”

“Me acepto tal y como soy”

“Soy feliz”

“Me gusta como soy”

“Disfruto de la vida”

Gracias y un abrazo infinito.

El poder de los pensamientos y de las palabras.

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